martes, 12 de mayo de 2015

Oh! Si me guardares del mal



Oh si me guardares del mal

¿De que mal quisiera que Dios siempre lo guardaré?
 
 E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: !Oh, sí me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.”  
 1 Crónicas 4:10 

Al parecer Jabes fue precavido, él vio el escenario semejante cuando oró la cuarta parte de su oración: <oh, sí me guardares del mal!> al parecer, Jabes comprendió algo que muchos de nosotros pasamos por alto: cuando Dios nos bendice y ensancha nuestro territorio, no somos tentados a pecar (aunque se considerara de esa manera); somos más propensos a la tentación.
Al enemigo no le molestan esos que se contentan con hacer unas pocas cosas para Dios. Los que permanecen en la zona de comodidad no representan una gran amenaza para el. Todos los creyentes son el objeto especial de la enemistad y del malvado propósito de Satanás.
En la Oración modelo que Jesús dijo: Mateo 6:13 “y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amen
El creyente nunca debe de olvidarse el pedir ser liberado de su poder y sus intrigas. Nuestra parte en guárdame lejos del mal es tratar de evitar la tentación a menudo somos nuestros peores enemigos, Sanson cuando le revelo con exactitud a Dalila lo que lo haría débil, dejando el mismo la puerta abierta para el ataque, Lucas 11:26 “entonces va, toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.Después de la conversión el creyente podría pasar lo siguiente:
  1. En la conversión y salvación el creyente no solo es librado del pecado, sino que también debe consagrarse a una obediencia absoluta a Cristo, a la oración, a la Palabra y a ser lleno del Espíritu Santo. “porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” Rom 8:2 La ley del Espíritu de vida es el poder que regula y activa el Espíritu Santo que opera en el corazón del creyente, este poder permite vencer el pecado.
  2. Después de la conversión, el poder de Satanás no termina, sino que sigue como una amenaza incesante Lucas 22:31 “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto confirma a tus hermanos.” Hay seguridad y protección del pecado y de Satanás solo por una completa consagración a Cristo y el uso de todos los medios de gracia puestos a disposición del creyente por medio de Cristo.
  3. Los creyentes que han sido liberados de lo demoniaco pero que aún no han renunciado totalmente al pecado ni han abierto su vida al Espíritu de Dios están invitando a los espíritus a regresar con renovado poder para poseerlos.
Es por eso que nuestra necesidad siempre es de orar, Jesús estaba interesado en que sus seguidores oraran continuamente a fin de que se cumpliera la voluntad de Dios en la vida de ellos, en la parábola de la viuda que persevero ante el juez injusto (lc 18:1-8), podemos aprender que:
  1. Debemos perseverar en oración con respecto a todo hasta que vuelva Jesucristo.
  2. Tenemos un adversario en esta vida, Satanás, pero la oración puede protegernos de ese maligno;
  3. En nuestras oraciones debemos clamar contra el pecado y en favor de la justicia;
  4. La oración persistente se cuenta como fe
  5. En los últimos días antes del retorno de Cristo, aumentara la oposición diabólica a sus oraciones “pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostataran de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” Timoteo 4:1 debido a Satanás y a los placeres de este mundo, muchos dejaran de tener una persistente vida de oración.
Jabes entendió que la oración es el vínculo necesario para recibir las bendiciones y el poder de Dios, y el cumplimiento de sus promesas.
Jabes tenía  los requisitos de la oración eficaz, que son una fe sincera y genuina, orar en el Nombre de Jesucristo (Dios de Israel, hoy su nombre revelado es Jesucristo), hacer la oración conforme a su voluntad, es decir, basarse en las promesas de Dios en su Palabra, estar en la voluntad de Dios buscando primero su reino y su justicia y por ultimo hay que ser persistentes.
La victoria es nuestra cuando oramos.!!!

1 comentario:

  1. PAZ DE CRISTO HERMANOS! Excelente edicación, motivadora palabra de Dios... la oración es lo más importante en la vida de un hijo de DIOS... hay que vencer al gigante por medio: de la ORACIÓN, AYUNO y LECTURA BIBLICA..!! Que bello ejemplo de oración que nos da Jabes, es corta pero con un gran singnificado y PODER..! como es que la Fe y la Esperanza en Dios es real..!! el SEÑOR ES BUENO... EL ES EL DIOS VERDADERO Y LA VIDA ETERNA

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